Préstamos personales online en España — solicita el tuyo en minutos · actualizado mayo 2026
Actualizado:
Préstamos disponibles a través de CrediGenio
- Importe
- 100 – 5000 €
- Plazo de devolución
- 91 – 120 días
- TAE
- 0 % – 36 %
- Primer préstamo
- 0 % de intereses
Ejemplo: 300 € a 67 días, coste 0 €, importe a devolver 300 €, TAE 0 %.
Solicitar préstamoHay momentos en los que un imprevisto pequeño se cubre con dinero rápido, pero también hay momentos en los que tienes un proyecto en mente —reformar el baño, cambiar de coche, juntar varias deudas en una sola cuota, pagar un curso— y necesitas un crédito a la altura: un poco más de importe, un plazo más cómodo y una cuota que encaje en tu economía mensual. Eso es un préstamo personal, y en CrediGenio puedes solicitar el tuyo de forma 100 % online, con una respuesta rápida y sin pisar una oficina.
En esta página explicamos qué es exactamente un préstamo personal, en qué se diferencia de un préstamo rápido o un microcrédito, qué importes y plazos puedes solicitar en CrediGenio, cómo elegir la mejor opción según el coste real (TAE, comisiones, flexibilidad) y los requisitos básicos para iniciar la solicitud. Si ya lo tienes claro, solicita tu préstamo — el formulario tarda menos de dos minutos y la respuesta llega rápido.
¿Qué es un préstamo personal?
Un préstamo personal es un producto de crédito al consumo en el que una entidad financiera te entrega una cantidad cerrada de dinero que devuelves en cuotas mensuales fijas durante un plazo previamente acordado. A diferencia de un crédito (línea de crédito o tarjeta), el importe se transfiere de una sola vez y no puedes “volver a disponer” de lo ya devuelto: cuando termines de pagar las cuotas, la operación se cierra.
Es un producto pensado para necesidades concretas y planificables, no para emergencias diarias. Los rangos típicos del mercado español van desde unos 3.000 € hasta los 60.000 €, con plazos de devolución de 12 a 96 meses (entre uno y ocho años), aunque cada entidad fija sus propios límites. La cuota mensual es fija desde el primer mes hasta el último, lo que facilita la planificación: sabes exactamente cuánto vas a pagar cada mes y cuándo termina la operación.
Frente a otros productos de financiación, el préstamo personal tiene tres características distintivas:
- No está vinculado a un bien concreto. Una hipoteca financia una vivienda y queda garantizada con ella; un préstamo de coche financia un vehículo y queda vinculado a la compra. El préstamo personal, en cambio, lo destinas a lo que necesites —el banco no exige justificantes de uso ni te limita el destino del dinero—.
- No requiere garantía real. No tienes que poner una vivienda, un terreno o un activo como respaldo del préstamo. La entidad financiera analiza tu perfil de solvencia (ingresos, estabilidad, historial) y decide en función de ese análisis.
- Cuotas fijas y plazo cerrado. Sabes desde el principio cuánto pagas cada mes y cuándo termina la operación. Eso lo distingue claramente del crédito revolving o de la tarjeta, donde la cuota mínima va variando y el endeudamiento puede prolongarse durante años.
En CrediGenio, los importes que puedes solicitar van de 100 € a 5.000 € con plazos de 91 a 120 días —es la franja en la que el proceso es totalmente online, ágil y sin esperas—. Para necesidades superiores a esa franja, los préstamos personales tradicionales del mercado siguen siendo una opción válida, pero suponen un proceso más lento y un análisis de riesgos más detallado. En la sección “Importes y condiciones” entramos en detalle.
Si tu necesidad es urgente y de importe reducido, probablemente lo que buscas es un préstamo rápido o un microcrédito, no un préstamo personal: son productos distintos pensados para situaciones distintas.
Cómo solicitar tu préstamo personal en CrediGenio
El proceso completo se hace online, es rápido y suele durar pocos minutos desde que abres la página hasta que recibes una respuesta. Estos son los pasos:
- Define cuánto necesitas y para qué. Antes de empezar el formulario, ten claro el importe y el plazo de devolución que mejor encajan con tu necesidad. La calculadora del inicio de esta página te muestra la cuota estimada para cada combinación de importe y plazo, con la TAE general aplicable. Ajusta los valores hasta encontrar la cuota que entra cómodamente en tu presupuesto mensual —regla general: la cuota total de tus créditos no debería superar el 30–35 % de tus ingresos netos—.
- Rellena el formulario de solicitud. Pedimos los datos imprescindibles: nombre y apellidos, DNI o NIE, fecha de nacimiento, dirección, situación laboral, ingresos mensuales aproximados y el IBAN de la cuenta donde recibirás el dinero. Todo viaja cifrado con conexión segura. Si quieres agilizar el proceso, puedes adjuntar de forma digital un justificante de ingresos —no es obligatorio en todos los casos, pero acelera la respuesta—.
- Recibe una respuesta rápida. Tras enviar el formulario, recibes una respuesta de forma ágil. Si la respuesta es favorable, te llega por correo electrónico el contrato con todas las condiciones definitivas: importe exacto, plazo, TAE, cuota mensual, coste total y calendario de pagos. Antes de firmar, tómate el tiempo necesario para revisarlo.
- Firma el contrato online y recibe el dinero. Si las condiciones te encajan, firmas con firma electrónica certificada —vale como una firma manuscrita ante notario— y, si todo encaja, el importe se ingresa en la cuenta que indicaste de forma ágil. El momento exacto del abono puede depender de tu banco receptor.
- Devuelve en las cuotas pactadas. El cargo se hace automáticamente desde tu cuenta el día de cada mes acordado en el contrato. Recibirás un aviso por correo electrónico unos días antes de cada cargo. Si en algún momento prevés que no podrás cumplir una cuota, avisa cuanto antes para gestionar una prórroga o reestructuración con condiciones acordadas por escrito.
Si te bloqueas en algún paso o tienes dudas sobre el contrato antes de firmar, escribe a soporte: un humano te responde en horario laboral. El equipo de CrediGenio te acompaña en todo el proceso.
Importes y condiciones disponibles
En CrediGenio, los términos del préstamo personal son los siguientes:
- Importe: de 100 € a 5.000 €. La mayoría de las solicitudes se concentran en la franja de 1.000 € a 5.000 €, que es donde el préstamo personal tiene más sentido frente a un microcrédito o un préstamo rápido.
- Plazo de devolución: de 91 a 120 días. Es el rango estándar de los préstamos rápidos y personales gestionados online de forma ágil.
- TAE: de 0 % a 36 %, dependiendo del importe, el plazo y tu perfil como solicitante. Para nuevos usuarios, el primer préstamo puede ofrecerse al 0 % TAE.
- Sin comisiones por solicitar: solicitar tu préstamo en CrediGenio no cuesta nada. Solo pagas si firmas el contrato de préstamo, y el coste corresponde exclusivamente a lo detallado en ese contrato.
¿Y si necesitas más de 5.000 €? Para préstamos personales clásicos del mercado español de hasta 60.000 € con plazos de 12 a 96 meses, el proceso suele ser distinto: análisis de riesgos más detallado, posible solicitud de documentación adicional (declaración del IRPF, vida laboral, extractos de varios meses) y plazos de respuesta de 24 a 72 horas en lugar de minutos. Si tu necesidad encaja en ese rango más alto, la solicitud sigue siendo online, pero la franja de productos disponible cambia.
Tipos de préstamos personales por finalidad
Aunque el préstamo personal es jurídicamente el mismo producto independientemente de para qué lo destines, en la práctica conviene pensar en el importe y plazo más adecuado según el uso. Estos son los casos más habituales.
Préstamo para reformas
Reformar el baño, la cocina, cambiar las ventanas o hacer una reforma integral son los usos más típicos del préstamo personal. Son gastos planificables y de importe medio: una reforma puntual de baño suele moverse entre 3.000 € y 8.000 €; una reforma integral de cocina, entre 6.000 € y 15.000 €; una reforma completa de un piso de tamaño medio, fácilmente por encima de 20.000 €. El plazo recomendado depende del importe: 24–48 meses para reformas pequeñas, 60–84 meses para integrales. Conviene pedir presupuesto cerrado al menos a dos profesionales antes de fijar el importe del préstamo, y dejar un pequeño margen del 10 % para imprevistos —los hay siempre—.
Préstamo para coche
Comprar un coche de segunda mano o financiar parte de uno nuevo es otra finalidad clásica. La alternativa es la financiación que ofrece el propio concesionario, que suele incluir condiciones específicas (por ejemplo, obligación de contratar un seguro asociado o vinculación a una marca concreta) y que en muchos casos resulta más cara una vez analizadas todas las comisiones. El préstamo personal sin vincular te da más libertad: pagas el coche al contado al vendedor —lo que además mejora tu posición de negociación frente a un comprador que financia— y devuelves el préstamo al banco con la cuota que prefieras. La regla práctica: que el plazo del préstamo no supere la vida útil esperada del vehículo.
Préstamo de consolidación o reunificación de deudas
Si tienes varias deudas pequeñas dispersas —tarjetas revolving, créditos al consumo, financiación de electrodomésticos, facturas aplazadas— con TAE altas y cuotas distintas que vencen cada una en una fecha del mes, consolidarlas en un único préstamo personal con cuota fija y TAE más baja simplifica la economía mensual y, en muchos casos, ahorra dinero al final del ejercicio. La clave: hacer números antes de firmar —calcula el coste total restante de las deudas actuales frente al coste total del nuevo préstamo, no solo la cuota mensual— y comprometerte por escrito contigo mismo a no volver a usar las tarjetas y líneas de crédito que liberes una vez consolidadas. El error clásico es consolidar y, en pocos meses, volver a tener saldo en las mismas tarjetas que se acababan de pagar.
Préstamo para estudios y formación
Un máster, un curso de especialización, una academia de idiomas o una formación profesional reglada. Suelen ser importes medios (1.500 €–10.000 €) y, dado que mejoran tu perfil profesional, encajan bien con un préstamo personal a plazo medio. Algunas entidades ofrecen condiciones específicas para préstamos formativos, con plazo de carencia mientras duren los estudios.
Préstamo para vacaciones o viajes
Viajes de larga distancia, una luna de miel, un viaje familiar puntual o una experiencia que no quieres aplazar. Son importes generalmente más bajos (1.000 €–4.000 €) y plazos cortos —entre 6 y 24 meses—. La recomendación habitual: que la cuota termine antes de las próximas vacaciones, para no arrastrar el coste del viaje anterior al siguiente. Y, si el viaje no es realmente urgente, plantear primero un plan de ahorro a 6–12 meses como alternativa: a veces sale más barato esperar y pagar al contado que financiar.
Préstamo para equipo profesional o autónomos
Comprar el ordenador, la cámara, las herramientas o el material de trabajo necesario para arrancar o ampliar una actividad profesional. Importes variables (500 €–10.000 €) y plazos cortos a medios. Si eres autónomo, conserva las facturas: muchos de estos gastos son deducibles fiscalmente.
Préstamo para gastos médicos o dentales
Tratamientos no cubiertos por la sanidad pública o por el seguro privado: ortodoncia e implantes dentales, cirugía estética, fertilidad asistida, rehabilitaciones largas, prótesis o tratamientos no incluidos en la cartera básica de servicios. Importes muy variables —desde 800 € de un implante puntual hasta varias decenas de miles de euros en tratamientos prolongados— y plazos típicamente medios. Algunas clínicas ofrecen su propia financiación, a menudo a través de una financiera asociada; conviene comparar el coste total (TAE incluida) con un préstamo personal independiente antes de aceptar la financiación del centro, porque la TAE en clínica suele ser más alta de lo que parece a primera vista.
Cómo elegir el mejor préstamo personal
“Mejor préstamo personal” no es lo mismo para todo el mundo. Lo que para un solicitante es ideal —cuota baja a costa de plazo largo— para otro es lo contrario —plazo corto aunque la cuota sea más alta—. Hay cuatro variables que conviene analizar antes de firmar.
TAE (Tasa Anual Equivalente). Es el indicador clave para comparar préstamos: incluye el interés nominal (TIN), las comisiones y el resto de gastos asociados, expresados en términos anuales. Una TAE más baja significa un préstamo más barato, manteniendo iguales el resto de variables. Cuidado con comparar el TIN sin la TAE: dos préstamos con el mismo TIN pueden tener TAE muy distintas si uno tiene comisiones que el otro no.
Comisiones. Las más habituales son la comisión de apertura (un porcentaje del importe que se cobra al inicio) y la comisión por amortización anticipada (un porcentaje sobre lo que adelantas, regulado por ley con máximos del 0,5 % o 1 %). Algunas entidades cobran además una comisión por estudio o por gestión. Cualquier comisión debe figurar en el contrato antes de la firma —si no aparece, no puede aplicarse después—.
Plazo y cuota. Plazo más largo = cuota más baja, pero coste total mayor (más meses pagando intereses). Plazo más corto = cuota más alta, pero menos intereses pagados en total. La regla práctica: elegir el plazo más corto que permita una cuota que entre cómodamente en tu presupuesto, sin pasar del 30–35 % de los ingresos netos sumando todas tus cuotas de préstamos.
Flexibilidad. ¿Puedes amortizar parcial o totalmente sin penalización abusiva? ¿Tienes derecho de desistimiento? (Por ley, sí: 14 días). ¿La entidad ofrece prórroga si te encuentras en dificultades temporales? ¿Hay carencia inicial? Son detalles que no cambian la TAE pero pueden marcar la diferencia ante un cambio inesperado en tu situación.
Errores típicos a evitar:
- Fijarse solo en la cuota mensual sin mirar el coste total. Una cuota de 80 € durante 96 meses es 7.680 € pagados; una cuota de 150 € durante 36 meses es 5.400 € — la primera “se siente” más barata pero acaba costando más.
- Solicitar a varias entidades a la vez “por probar”. Cada solicitud queda registrada y, si se acumulan, perjudican tu scoring crediticio. Una sola solicitud bien dirigida vale más que cinco al aire.
- Ignorar el seguro de protección de pagos asociado. Algunas entidades ofrecen un seguro opcional —léelo antes de aceptarlo o rechazarlo, porque puede subir la TAE significativamente y, según el caso, no aporta valor real al solicitante—.
Requisitos para solicitar
Los requisitos básicos para iniciar la solicitud de un préstamo personal en CrediGenio son los mismos que para un préstamo rápido:
- Mayoría de edad: tener 18 años o más. Algunas entidades fijan edad mínima de 21 años para importes altos.
- Residencia en España: disponer de domicilio en territorio nacional.
- Documento de identidad en vigor: DNI español o NIE para residentes extranjeros.
- Cuenta bancaria a tu nombre: en una entidad española, donde recibirás el dinero y desde donde se domiciliarán las cuotas.
- Teléfono móvil y correo electrónico activos: para recibir comunicaciones, avisos de cuota y la firma electrónica del contrato.
- Fuente de ingresos demostrable y estable: para un préstamo personal, la estabilidad pesa más que la cuantía bruta. Vale nómina, facturación si eres autónomo, justificante de pensión, prestación pública o rentas de alquiler.
Para importes mayores —típicamente por encima de 3.000 €— algunas entidades pueden pedir documentación adicional: extractos bancarios de los últimos meses, declaración del IRPF del último ejercicio o vida laboral. Toda esa documentación se sube digitalmente, sin enviar nada por correo.
No necesitas: aval, garantía hipotecaria, ni acudir a una oficina física. Tampoco hace falta una nómina alta: se aceptan ingresos modestos siempre que sean estables.
Por qué solicitar tu préstamo personal en CrediGenio
Pedir un préstamo personal no tiene por qué implicar tablas interminables, varios formularios ni semanas de espera. En CrediGenio la experiencia está pensada para que solicitar el tuyo sea sencillo de principio a fin.
Un solo formulario, sencillo. Rellenas una única solicitud con los datos imprescindibles para tu importe, plazo y perfil. Nada de repetir tus datos en varios sitios ni de descifrar la letra pequeña de seis documentos distintos: una solicitud directa y clara.
100 % online y rápido. Solicitud desde el móvil o el ordenador, firma online en cuanto recibes el contrato y, si todo encaja, el dinero se ingresa en tu cuenta de forma ágil. Sin oficinas, sin documentación en papel, sin esperas de varios días. Si tu necesidad es muy urgente, los préstamos urgentes son la opción más adecuada para esa franja, pero un préstamo personal en CrediGenio también es ágil y sin esperas.
Sin coste y sin compromiso. Solicitar tu préstamo en CrediGenio es completamente gratuito. No se cobra por enviar la solicitud, ni por recibir la respuesta, ni por consultar las condiciones, y solicitar no te obliga a nada. Solo asumes un coste si finalmente firmas el contrato de préstamo, y ese coste viene detallado en el contrato antes de la firma.
Acepta perfiles que la banca rechaza. Autónomos, freelancers, riders, pensionistas, receptores de prestaciones e incluso solicitantes con inscripciones limitadas en ASNEF. La banca tradicional rechaza por defecto muchos de estos perfiles; aquí se valora cada caso con scoring adaptado a partir de los ingresos demostrables.
Datos seguros y privacidad real. Conexión cifrada con el estándar TLS más reciente. Los datos personales y bancarios se tratan de forma confidencial, nunca se ceden a terceros con fines comerciales y no se venden a redes publicitarias.
Soporte humano cuando lo necesitas. El proceso es automático, pero detrás hay un equipo. Si te bloqueas en un paso, no entiendes una cláusula del contrato o necesitas ayuda con la firma electrónica, escribe a soporte y un humano te responde en horario laboral.
¿Listo para empezar? Solicita tu préstamo en CrediGenio — el formulario tarda menos de dos minutos, la respuesta llega rápido y el dinero puede estar en tu cuenta sin esperas.